viernes, 31 de enero de 2014

Programas para evitar las distracciones en la web

La computadora u ordenador es una herramienta de productividad. Sin embargo sin el debido control de su uso puedo convertirse en un portal lleno de distracciones como: revisar redes sociales, subir fotos o buscar información que no son necesarias para las labores diarias. Es por esto que es importante instalar en la PC un programa que evite este tipo de situaciones que solo nos restarán tiempo a la hora de desarrollar nuestras tareas.

Focus Booster, es un programa para los fieles seguidores de la técnica Pomodoro, una teoría de administración del tiempo que creó Francesco Cirillo en la década de 1980. Según este método, lo ideal es trabajar en intervalos de 25 minutos, seguidos por descansos de entre 5 y 15 minutos. Focus Booster ofrece una alarma que suena al final de cada sesión de trabajo y de los descansos programados. No requiere instalarse, pues funciona mediante su página web. www.focusboosterapp.com

LeechBlock, este complemento que trabaja con el navegador de Firefox bloquea o deshabilita todos los sitios web que generen distracciones. Para fomentar la concentración del usuario, permite organizar las páginas en categorías, con el fin de deshabilitar las que reduzcan la productividad y las reactiva cuando haya terminado el horario laboral. www.proginosko.com/leechblock

StayFocusd, como su nombre en inglés lo sugiere, es una extensión de Google Chrome que administra los sitios web que generen más pérdidas de tiempo. En el menú de opciones, el usuario puede elegir el tiempo máximo permitido en estas páginas, en ciertos horarios y días de la semana. También funciona para quienes necesitan límites más firmes, pues es posible bloquear por completo determinadas páginas. Y cuando el trabajador intenta romper las reglas, esta extensión le emite un mensaje de advertencia. www.stayfocusd

Para el Periodista Oswaldo Calderón es una herramienta útil pues la mayor parte del tiempo desarrollan su actividad frente a una computadora, tomando en cuenta que en ocasiones tienen la presión del límite de tiempo: “Son de mucha utilidad, sobre todo si tenemos un límite para entregar nuestro trabajo. Yo, por ejemplo, si suelo entretenerme, como todas las personas y usar estas aplicaciones me ayudarían muchísimo”.

“Si he usado uno de estos programas y, aunque a veces hacía trampa para entrar a revisar mi Facebook, si me sirvió para concentrarme en las investigaciones o algunos trabajos de tutoría muy largos. Si recomiendo que todas las personas que se distraigan fácilmente, usen estos programas”, Adriana Zambrano, estudiante universitaria.


Todo empieza por uno mismo, si uno no toma la decisión consolidada de no distraerse, ningún programa podrá ayudar. El software que utiliza alarmas es de gran ayuda, no sólo indican un tiempo determinado en el que se debió realizar la acción.




Por: Lissette Empuño

Tiempo de playa, tiempo de farra

Con la fiesta de fin de año, se viene lo más esperado por niños, jóvenes y adultos; la temporada playera. La época playera empieza en enero y culmina en abril. Quienes viven en varios balnearios de las costas ecuatorianas aseguran que son las fechas más intensas y de gran comercio para quienes viven de ello.

Y justamente la zona costera es donde se degusta de varios platos típicos pues cuentan con una gastronomía rica en mariscos. Lorena Laca, habitante de Gral. Villamil Playas comenta “para la temporada playera los puestos de comida pasan llenos. La comida es rica, fresca y a buen precio”.

Las playas son visitadas a diario y en cada puerto hay paradas para saborear la comida de dicho lugar. Adicional se disfruta de la buena vista al  mar y de su excelente clima. Por su parte Ángeles López, quien cada año visita junto a su familia la ruta del sol, asegura que la combinación de sol playa y arena es lo mejor de la temporada. “Lo más rico es el ceviche de mariscos, el arroz marinero y el pescado frito con salsa y patacones. Todo es muy rico porque me encantan los mariscos”. Sin embargo, López considera que no es recomendable comer en exceso pues el organismo puede “pasar la cuenta”

Montañita es otro de los lugares favoritos por los turistas nacionales e internacionales para visitar en familia o amigos. Aquí se encuentran bares, lugares para desarrollar deportes acuáticos y sobre todo espacios para degustar de la comida típica del balneario, según nos comenta Carlos Viteri quien pasó el último fin de semana con sus amigos del colegio en el balneario.

“Lo que más piden es arroz con camarón, ceviche de camarón, arroz con cangrejo, arroz marinero y pescado frito. Los precios varían según el marisco pero no pasan de los 9 dólares” asegura Ramón Cuadrado quien se desempeña como comerciante en Montañita.

Pero es importante que consuman algo de fruta, además de todos los mariscos, ya que se debe tratar de equilibrar carbohidratos, proteínas y demás alimentos que se necesita por el desgaste de energía que suele haber por el excesivo sol de la temporada, indicó la Doctora Michelle Salazar.

Recomienda no excederse en la cantidad de comida que por día puede ingerir una persona, ya que las consecuencias pueden ser graves y esto arruinaría sus vacaciones.





Por: Stephanie Subia

Las diferentes caras del Carnaval

El Carnaval, es una de las fiestas más esperadas del año porque no solo trae diversión consigo sino también varios días de descanso. En nuestro país ésta fiesta es aprovechada para compartir entre familiares y amigos. Con el paso de los años la forma tradicional de jugar carnaval se ha ido perdiendo en nuestra ciudad por lo que han elegido otras formas de distracción.

“Con mi familia siempre preferimos quedarnos aquí en la ciudad y mejor irnos a casa de mi hermana porque ella tiene piscina y aprovechamos para hacer parrillada ya que  como las playas suelen estar copadas pasamos acá de una manera más tranquila” manifestó Jemary Saltos una ciudadana guayaquileña que considera que el salvajismo en las épocas de carnaval ya está quedando atrás en nuestra ciudad.

Julio Vargas, por su parte expresó que su familia tiene como tradición jugar carnaval en el patio de su domicilio por la amplitud y comodidad que este les otorga. “Los juegos son muy inocentes” manifiesta pues no le gustaría que nadie salga lastimado. Sin embargo esto no le quita lo divertido. Entre los implementos que más utilizan están: agua, pinturas de colores, espuma, entre otros para cumplir las penitencias en caso de que pierdan alguno de los juegos.

Por otro lado, Mercedes Franco, del norte de Guayaquil, confiesa que ella prefiere viajar en esta época aunque para este año se quedará en la ciudad para festejar en casa de Ginger, su mejor amiga. Cuenta que tiene piscinas inflables para quienes deseen mojarse un poco y para los demás puro ritmo y sabor.


Cada persona y familia tiene diferentes maneras de festejar carnaval. Lo más trascendental de la fiesta es mantener diversión sana evitando juegos bruscos que nos lastimen o lastimen a terceros. Así mismo cada ciudadano debe tener en cuenta que en Guayaquil hay ordenanzas que prohíben lanzar objetos a extraños justamente para evitar escenarios lamentables.




Por: Johanna Solórzano

Breakdance, el teatro en las calles

El Breakdance, es un estilo de baile conocido también como breaking. Es un género de baile urbano que forma parte del movimiento de la cultura hip hop surgido en las comunidades latinoamericanas y afroamericanas en los 70 en los Estados Unidos, en el Ecuador se incorpora este género en las décadas de los 90, influenciado por el cantante rapero Gerardo Mejía.

En Ecuador existen aproximadamente 25 agrupaciones de este estilo urbano de baile. Alfredo Acosta, bailarín profesional de la escuela de baile gugysdance, indica  es un estilo de danza influenciado por el hip hop, en el cual se requiere de destreza a la hora de ejecutar los pasos de baile. En Guayaquil, estas agrupaciones manifiestan no tener ayuda por partes de las autoridades, y muchas se presentan en parques o en las calles.   

Ecuabreak, es una agrupación de este género en el Ecuador, que se encarga de organizar eventos relacionados al hip hop y este tipo de baile. Es una de las pocas agrupaciones que ayuda a esta comunidad urbana. Ecuabreak, les ayuda con el transporte, si necesitan presentarse fuera de la ciudad, y con permisos. 

Carlos Alfredo Godoy, conocido como Casi Loko, manifiesta que es un estilo de baile diferente a los demás, porque requiere años de preparación y destreza para ejecutar los pasos. Godoy tiene 6 años practicando este género,  comenta que se ha presentado con artista de la talla de Don Omar, Andrea Bucaram y Kino Ranking,  en sus cuerpos de baile. Además indica que gracias a esta práctica de baile ha tenido la oportunidad de salir fuera del país como representante del Ecuador en este estilo de baile urbano.

Alfonso Noboa, bailarín profesional de la agrupación Somos Urbanos, explica que el breakdance, es un show de danza con acrobacias, que no cualquiera puede ejecutar. Se requiere años de preparación, además  el Breakdance es generalmente poco estructurado y altamente improvisado, permitiendo la incorporación de muchos elementos diversos. Comenta que la mayoría de los jóvenes que practica este estilo de baile, han pertenecido a pandillas y buscan en la práctica de este baile una salida de progreso.

En Guayaquil  existen varios grupos aficionados por el hi hop, el breakdance, y los grafitis, el rap y otras manifestaciones que engloban la cultura urbana. Sin embargo, aún no existen espacios apropiados para su práctica manifiesta Diego Cuenca, aficionado de este estilo.

Andrea Bajaña ciudadana, comenta que muchos de estos jóvenes después de la práctica de baile, manchan las paredes de los parques y casas, perjudicando la imagen de la vecindad, aclara que no generaliza pues no son todos.

José Luis Mieles, integrante de la agrupación Spm Crew, manifestó que las instituciones culturales deberían apoyar este movimiento artístico a través de proyectos que designen espacios adecuados para la difusión de la cultura urbana, ya que en varias ocasiones son discriminados por la sociedad guayaquileña, porque creen que somos pandillero, por que practicamos en las calles. 




Por: Guillermo Bonilla